Están tus manos repletas de noches Noches y días y el credo de los que fueron acallados son tus labios tus ojos un río de agua mansa un reguero de paz. Y la palabra es eco en los mares y la esencia es el hogar.
Pozos de agua salada como ojos para un desierto La arena negra es mi pupila. La ilusión es el río sagrado que corre por mi memoria…” Y la palabra atrapa el verbo y juega como si el agua dulce bajara de un cerro de hojas manchadas con tinta roja…